Andanzas
Por Marcela Alvarado
Confianza en instituciones, cuesta abajo
Las universidades son las únicas instituciones en México que conservan la confianza de los ciudadanos en mejor porcentaje, que no por ello el óptimo.
Acorde a la encuesta “Confianza en las instituciones 2016” de Consulta Mitofsky, la confianza en las universidades se ubicó en 7.1, dentro de la clasificación que consideran “alta” y es la única de 17 instituciones que se miden que se ubica en ese rango.
Hace un par de años estaban ahí también la iglesia y el Ejército, mismos que este año pasaron a la “confianza media” con 6.9 y 6.8 respectivamente. La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y las estaciones de radio alcanzan 6.6 y 6.4 en esta misma categoría.
En el lado opuesto, el nivel de “confianza baja” lo encabezan con 5.9 las cadenas de televisión, seguidas de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) con 5.8, los Senadores 5.2, la Presidencia 5.1 y la Policía 5% de confianza.
A unos meses de que se renueven las gubernaturas de Coahuila, Nayarit y “la joya de la corona”, el Estado de México en 2017, la confianza en los partidos políticos está en el sótano de los resultados de este estudio, con 4.8 de confianza.
Un dato por demás elocuente de la tendencia cuesta abajo en la confianza de los ciudadanos hacia las instituciones, que según Mitofsky es el séptimo año consecutivo, se refleja por ejemplo en que los sindicatos cayeron de la posición 13 a la 16, de por sí ya en el rango de confianza baja, mientras que la SCJN descendió del sitio 8 al 11.
La máxima autoridad del Poder Judicial en el cuadro de baja confianza, mismo que comparte con la Presidencia de la República, los Senadores, los Diputados, las cadenas de televisión, los sindicatos y los partidos políticos.
En conjunto, las 17 instituciones medidas han caído un punto porcentual desde 2008 a 2016, con sus altibajos en el ínter. La encuestadora refiere que en 2014 había cinco instituciones en confianza alta, en 2015 bajó a tres y este año sólo las universidades se mantuvieron allí.
La iglesia y el Ejército, antes en confianza alta, en 2016 se ubican en a la cabeza de la media, al tiempo que las cadenas televisivas y la Corte se van a la confianza baja.
Recuperación de la confianza: Camino sinuoso
Difícilmente se podrá revertir en el corto plazo la pérdida de confianza, salvo que hubiera un cambio drástico en el actuar de quienes encabezan las instituciones peor calificadas.
El Ejército, que solía ser una institución que todo respetaban, desde el sexenio anterior con aquello de la guerra de Felipe Calderón contra el narco y que absorbió funciones que no le son propias y hoy en el centro de la polémica, como dijera recientemente el general Salvador Cienfuegos, no estudiaron para hacerse cargo de la seguridad pública.
Como sea, la falta de sensibilidad y los abusos por parte de militares, sus constantes violaciones a los derechos humanos se reflejan hoy en esta pérdida de confianza, la gente ya no se siente segura con la milicia cerca, no todos al menos.
Este panorama bien puede servir a los asesores del presidente Enrique Peña Nieto para explicarse por qué los mexicanos muchas veces tienen tan pobre imagen de su país, no por los ciudadanos en general, sino porque la mala actuación de muchos de quienes representan a las instituciones es la que ha influido en la falta de patriotismo, comenzando por muchos de los servidores en altos cargos.
La corrupción, la impunidad, el derroche y el dispendio de políticos de distintos partidos han influido, la deficiente prestación de servicios, las extorsiones. Hay elementos de dónde partir para analizar cómo es que llegamos a este punto y hacer algo para recuperar la confianza ciudadana.
Y no hay de otra más que un cambio desde dentro, nuevas y mejores prácticas gubernamentales, eficiencia, honestidad, transparencia.
Cobarde agresión contra Ana Guevara
La senadora sonorense y ex velocista Ana Gabriela Guevara dijo en conferencia de prensa este día “hoy me tocó a mí”, al hablar de la brutal agresión de la que fue objeto por parte de cuatro hombres que descargaron en ella su ira.
Vivió para contarlo, como muchas de las miles de mujeres que son víctimas de violencia intrafamiliar, de violencia en el noviazgo, víctimas de la irracionalidad de sus parejas o ex parejas.
¿Hasta cuándo México va a cambiar? ¡Ya basta de violencia contra las mujeres! ¡Ya basta de violencia de género! Esto no se trata de discurso de moda, se trata de la realidad, de una vergonzosa realidad.
Ana Gabriela, como todas las mujeres que han sufrido violencia merece que se haga justicia. Merece que las autoridades se pongan a trabajar y a dar los resultados que se espera.
Hasta el próximo miércoles.
Maestra en Ciencias Sociales con especialidad en Políticas Públicas por El Colegio de Sonora y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Sonora.
Twitter: @sonora70

