Vaya que si pegó duro la tormenta del lunes en Hermosillo y como es de esperarse fue un tormentón de verano que trajo vientos de más de cien kilómetros por hora. Con esto se comprueba que no estamos preparados para aguantar las tormentas de verano. Cada vez es peor el contraste de sequía con tormentones. Y no se ve que nuestras ciudades estén preparados para aguantar. En fin no queda otra que convocar a Tlaloc para que le baje tres rayitas.

