Corren Rumores
Hilario Olea
POR QUERER AGANDALLAR…En Sonora todos saben que Guillermo Padrés nunca respetó la palabra empeñada. Unos dicen que se debía a su mitomanía y otros a que era su formación personal, el de siempre tratar de agandallar. Pero ahora les salió el tiro por la culata, y por no respetar el arreglo de entregarse sin hacerla de tos, del otro lado también rompieron el pacto y como parece ser que se lo habían advertido, van ahora por la familia. Ya cayó su hijo mayor, y ahora van por Miguel, el hermano más rico de la familia. Cuando presumió lo de más rico el Memo, a lo mejor era cierto porque muchas cosas estaban a su nombre. Pero todos saben que antes del sexenio Miguel andaba en la última palabra vendiendo muebles y carros chatarra.
LA MISMA HISTORIA…Miguel siguió la misma historia que muchos de los funcionarios del gobierno . Cuando inició el sexenio se dijo que era uno de los encargados recibir propuestas de negocios. De hecho despachó en la llamada casona, a un costado del Colegio Sonora, y en ese tiempo corría la versión que para verlo tenían que pagar un cover de 25 mil pesos. Así, de ser un empresario ruino y tracalero, pasó a ser un nuevo rico. De inmediato se puso a la moda: se divorció de su esposa, adquirió lujosas residencias, un lujoso yate, mismo que su familia se encargó de balconear, aviones y comenzó a viajar muy bien acompañado.
LE CAE MANOTAS…Pero así como se hizo de Mulas Pedro, así comenzaron sus broncas, porque fue de los primeros en desaparecer por el asunto de los moches de los uniformes escolares, cuando fue denunciado por el Wall Street Journal de participar en un operación de lavado de dinero con cuentas en el extranjero junto con el empresario Mario Aguirre. De entonces a la fecha se hizo humo. Después vendría el escándalo de los moches fiscales y la peor de las pesadillas, el perder la elección a gobernador, cuando la pandilla en el poder se jactaba de que iban a durar ahí 18 años y además tenían planeado rodear y manipular a Javier Gándara para seguir gozando de los mismos privilegios y negocios. Pero todo falló y la tormenta se desató.
EN LA MIRA DE LA PGR…Con su hermano y su sobrino en la cárcel, el panorama es más que sombrío para Miguel Padrés, y para rematar, es ahora el más buscado por la PGR, pues cuenta con dos órdenes de aprehensión por evasión de impuestos, lavado de dinero y delincuencia organizada. Para empeorar su mala suerte, quien lleva el proceso es un juez de Toluca, o sea que está fuera del ámbito de influencia del despacho de Javier Lozano y del Jefe Diego. También es de los que tienen ficha roja de la Interpol, lo que seguramente lo obliga a estar escondido y no asomarse mucho porque en cualquier momento lo agarran. Además, no tiene con que negociar con las autoridades, a menos que asegure que va a soltar la lengua para echar a otros de cabeza. Ese es el actual infiernito que vive el más rico de los Padrés Elías.
HACIENDO COLA…Seguramente a estas alturas y luego de consumir sus dos o tres cajetillas diarias de cigarros, Memo Padrés debe estar pensando que metió la pata al entregarse y por haber roto el supuesto pacto con el gobierno federal de no pasarse de verde. Porque ahora le están llegando las acusaciones en cascada. De entrada, ayer viernes tuvo que ir al Reclusorio Sur para declarar en torno a nuevas acusaciones. La Auditoría Superior de la Federación anunció que interpondrá denuncias ante la PGR por desvío de recursos de la cuenta pública del 2014 y años anteriores. Lo que descubrieron fue que cuando detectaban recursos faltantes o desviados a otros rubros se les hacía la observación y el gobierno de Padrés simulaba regresar ese dinero a la cuenta original, pero a las semanas lo volvían a sacar. Eso, dijeron en la ASF, es un delito y por ello se presentará la denuncia correspondiente. O sea, otro chapulín pa’l chonte
FALTA GISELA… Y todavía falta la demanda que en su contra y la de su esposa interpuso Gisela Peraza, exempleada de casa de gobierno, por haberla tenido más de cuatro años en la cárcel como una revancha personal. Por esta demanda tiene que venir a declarar ante el ministerio público del fuero común aquí en Sonora. O sea, que si llegara a librar algunas de las órdenes de aprehensión de la justicia federal, todavía le quedan aquí algunos pendientes. Eso es lloverle sobre su presota. El abogado Juan Antonio Ortega está presionando a la Procuraduría de Justicia para que acelere el proceso y aprovechen que Padrés está tras las rejas para hacerle efectiva la orden de aprehensión y entonces si que verá lo que es un infierno como el que vivió Gisela, dijo el abogado defensor. Ah, y se me pasaba, ahora faltan los expedientes que está integrando la Fiscal Anticorrupción y que seguramente derivarán en más órdenes de aprehensión.
PARA TONTOS…Oyendo al detalle la entrevista con Ciro Gómez Leyva, se ve claro que Padrés Elías trató de verle la cara de tontos, por no decir más feo, a todos. Cuando se refirió a la presita de su rancho Pozo Nuevo, tuvo el cinismo de decir que era nomás para detener el agua de la lluvia y que la cortina de la presa la podía tirar hasta con un marro. No cabe duda que abusó de la tolerancia del periodista, quien sin duda debió morderse una oreja al darse cuenta que lo estaban haciendo pasar por idiota. Y luego para seguir burlándose de los sonorenses, sale del noticiero y se sube a un carrito de casi dos millones de pesos, el sueldo de más de un año de gobernador. Por eso la gente más se encabritó.
En fin, vaya semanita. Por eso no hay como recordar lo que decía Martín el Pecador, no hay que abusar del sacrosanto derecho a ser trompudo. Sale.

