Redacción .- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró este lunes su propuesta de cambiar el nombre del estado de Nuevo México, ubicado en la frontera con México, por el de Nueva América. El mandatario difundió la iniciativa en un mensaje publicado en su red social, Truth Social.
“Nuevo México debería cambiar inmediatamente su nombre a Nueva América. No somos México. ¡Somos los Estados Unidos de América!”, escribió.
Trump sostuvo que el cambio aumentaría el valor de las propiedades y los ingresos del estado. También afirmó que contribuiría a mejorar la imagen de Nuevo México y se refirió a supuestos casos de fraude electoral.

Trump ya había planteado la iniciativa el 7 de septiembre. En esa ocasión, también compartió una imagen del mapa del estado con la palabra “México” tachada y sustituida por “América”.
En aquella publicación, Trump escribió que muchas personas habían sugerido el cambio y sostuvo que la nueva denominación sería “mucho más prestigiosa y hermosa”.
La gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, rechazó entonces la conversión y señaló que el nombre del estado no estaba en discusión. “Ha sido nuestro desde antes de que existiera Estados Unidos”, afirmó.
La denominación “Nuevo México” antecede en varios siglos a la fundación de los Estados Unidos. La Oficina de Asuntos Indígenas (OAI) documenta que los mexicanos llamaban así al territorio al norte y oeste del río Grande ya en el siglo XVI.
El presidente ya había impulsado cambios en la denominación de otros lugares. En enero de 2025, firmó una orden ejecutiva para utilizar el nombre “Golfo de América” en referencia al golfo de México. En septiembre , también planteó llamar “Lago América” al lago Ontario.
Las órdenes ejecutivas pueden establecer cambios en los nombres que utiliza el Gobierno federal para identificar accidentes geográficos, pero no permiten modificar por sí solas la denominación oficial de un estado.
En el caso de Nuevo México, el nombre está fijado en el artículo I de la Constitución estatal. Por eso, para cambiarlo, es necesario modificar esa norma mediante el procedimiento constitucional correspondiente.
Hay un antecedente que permite entender cómo funciona ese proceso. En 2020, en medio de las protestas por la muerte de George Floyd, el estado de Rhode Island impulsó la eliminación de la expresión “y Plantaciones de Providence” de su nombre oficial.
La entonces gobernadora, Gina Raimondo, ordenó dejar de utilizar esa frase en los documentos del Ejecutivo, pero aclaró que esa medida administrativa no bastaba para cambiar la denominación legal. Para formalizar el cambio, era necesaria una enmienda a la Constitución estatal, que los votantes aprobaron en las elecciones de ese año.


