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Tecnología nuclear contra el gusano barrenador: el plan para frenar una plaga letal

México .- Ante la alarmante reaparición del gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax), parásito cuyas larvas devoran tejidos vivos y representan una amenaza crítica para el ganado y la fauna silvestre, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) han unido fuerzas en un proyecto regional de alta tecnología.

La estrategia principal es la Técnica del Insecto Estéril (TIE), la cual utiliza radiación para esterilizar ejemplares machos de la mosca, que luego son liberados en el medio ambiente para aparearse con hembras silvestres sin dejar descendencia. Este método, que ya logró erradicar la plaga en el pasado, es considerado la herramienta más eficaz y ecológicamente segura para el control de esta especie.

Escalamiento masivo para una amenaza transfronteriza

El desafío logístico es monumental. Mientras que la planta actual en Panamá (COPEG) produce 100 millones de insectos estériles semanales, el brote actual requiere una capacidad de hasta 600 millones por semana. Para cubrir este déficit, el proyecto contempla:

  • Ampliación de instalaciones: Se fortalecerán los centros en Metapa de Domínguez (México) y Mission (Texas, Estados Unidos).
  • Meta de producción: Incrementar la capacidad conjunta en 400 millones de insectos adicionales por semana en los próximos años.
  • Alcance global: Un presupuesto de 1 millón de dólares y la participación de expertos de más de 20 países para optimizar la vigilancia y las estrategias de liberación.

Un riesgo para la economía y la salud

La reaparición de la plaga, detectada recientemente incluso en ganado estadounidense tras décadas de ausencia, pone en peligro la seguridad alimentaria regional. Las larvas del gusano barrenador no solo provocan la muerte de animales, sino que también generan pérdidas masivas en la producción de carne y leche, además de daños en la piel de los ejemplares.

“El brote del gusano barrenador del Nuevo Mundo es una advertencia oportuna de que las plagas y las enfermedades nunca respetan los territorios”, declaró Qu Dongyu, director general de la FAO.

Históricamente, la erradicación de este parásito mediante la barrera biológica en el Tapón del Darién generó beneficios anuales de 1,300 millones de dólares para los productores de México, Estados Unidos y Centroamérica. Con esta nueva intervención, los organismos internacionales buscan restaurar dicha estabilidad y evitar que una plaga que parecía controlada desde 2022 siga avanzando hacia el norte, amenazando la integridad del sector ganadero continental.

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