
13 octubre 2020
Sonora .- El consumo excesivo de carnes rojas, grasas saturadas y azúcares refinados presentes en la dieta típica del sonorense, incrementa la posibilidad de generar células cancerígenas, según Rosa María Ramos López, nutrióloga hermosillense.
Los alimentos promotores de cáncer tienden a producir sustancias nocivas para los organismos que pueden activar el padecimiento y generar un daño en la célula. Aunado si estos comestibles son expuestos a altas temperaturas como los asados, a la parrilla o incluso marinados, representan un peligro para la salud.
“Es un gran reto para la nutrición porque en la zona noroeste de México se utiliza mucho por la parte cultural las comidas elevadas a altas temperaturas, y aparte combinarlos con alimentos altos en azúcares refinadas como las postres y bebidas, se hace una combinación de muchos factores que intervienen y que son promotores del cáncer”, exhortó Rosa Ramos.
Aunque la afección proviene de muchos factores como los hábitos en la actividad física, consumo de tabaco y alcohol, sumado a una carga genética de la enfermedad, la experta considera importante implementar planes de prevención multidisciplinarios, en donde la nutrición tiene su peso específico.
El enfoque preventivo está dirigido a alimentarse de inhibidores de las células cancerígenas, ellos contienen fitoquímicos, sustancias biológicamente activas que se encuentran en las plantas, son los licopenos, antocianinas, glutenina, entre otros que están presentes naturalmente en las frutas y verduras coloridas como los chiles morrón, tomates, betabel, uvas, kiwis, fresas, guayabas. Estos comestibles, si se ingieren de cinco a nueve porciones al día, contribuyen a la prevención.
“Se debe practicar hábitos alimenticios que incluyan las verduras, no pongamos mucha atención en los suplementos, pero si realmente queremos prevenir, es mejor una alimentación completa. Hay que poner mucho énfasis en las grasas animales y carnes rojas, son mejores las blancas como pollo, pavo y evitar panes muy industrializados, todo esto combinado con la actividad física”, recomendó la especialista.
Las recomendaciones para pacientes que ya se encuentran en procesos desarrollados de la enfermedad son más complejas, debido a los tipos de procedimientos que atraviesan en sus tratamientos y resultados de sus laboratorios bioquímicos, volviéndose específico de acuerdo con cada persona y necesidades.
Reportero/Fuente: Jaqueline Barceló.

