
14 enero 2019
Agencias .- El ejercicio “sin duda es importante para aumentar la fuerza, la masa muscular y la flexibilidad. Puede ayudar a controlar enfermedades, como la enfermedad cardiaca y la diabetes. Puede mejorar tu estado de ánimo. Puede ayudar a combatir la depresión. Pero aunque el ejercicio puede ayudar a perder peso, la dieta es una factor de estilo de vida mucho más importante” Lisa Drayer, nutricionista.
Siempre se ha pensado que podemos comer lo que sea que se nos antoje, siempre y cuando nos matemos en el gimnasio, sin embargo, esta expresión puede ser más real de lo que te imaginas.

¿A qué nos referimos? Si caminas durante 30 minutos y quemas aproximadamente 200 calorías, puedes olvidarte de todo tu esfuerzo con tan sólo 4 galletas, 1 ½ cucharada de helado o menos de 2 copas de vino… ¿Realmente vale la pena?
Incluso si llegaras a quemar 700 calorías en una sesión intensa de bicicleta (recomendada para bajar de peso por el esfuerzo cardiovascular), con tan sólo una rebana de pastel o unos cuantos cócteles (si te gusta tomar) recuperas todolo que pudiste haber perdido durante el ejercicio, o más.

Por lo tanto, podemos decir que “Es desproporcionada la cantidad de tiempo que necesitarías ejercitar para quemar esos pocos bocados de comida” Drayer.
Así que si sientes que te has “ganado” esa cena libre después de una sesión de ejercicio, piénsalo 2 veces. Si lo que buscas es bajar de peso, lo mejor es no ejercitarte y comer menos.
¿Por qué? Porque además de que es prácticamente imposible que quemes todo lo que consumes, si no mides tu ingesta de calorías, “ el ejercicio puede aumentar tu apetito, sobre todo con ejercicios de resistencia prolongados o con levantamiento de pesas”.


