15/octubre/2021
Agencias .- La escasez de chips fue quizás una de las consecuencias de la pandemia más grandes para la industria tecnológica y ahora esta situación ha comenzado a cobrar factura para uno de los sectores más lucrativos: la venta de smartphones.
Así lo ha dejado ver un nuevo informe formado por Canalys, el cual indica que las ventas globales de teléfonos inteligentes se desplomó un 6 por ciento en este trimestre.
Esta caída no responde a una baja en la demanda, en realidad se trata de una consecuencia de la crisis en semiconductores que ha aumentado los precios y que ha acelerado los planes de los fabricantes para fabricar sus propios chips.
“Por el lado de la oferta, los fabricantes de chipsets están aumentando los precios para desincentivar el exceso de pedidos en un intento de cerrar la brecha entre la oferta y la demanda. Pero a pesar de esto, la escasez no se aliviará hasta bien entrado el 2022 ”, destacó la firma de análisis en un comunicado.
Fuente / Reportero: Unocero.

