Redacción .- Irán aseguró ayer que el estrecho de Ormuz está abierto, pero aclaró que los barcos deben coordinarse con las fuerzas del país islámico para evitar minas y otras medidas implementadas en tiempos de guerra; al tiempo que subrayó que los buques estadunidenses pueden pasar siempre y cuando no haya comportamiento “hostil”, horas después de que el presidente Donald Trump divulgó haber recibido informes de que Teherán cobra peajes para navegar en esa vía y exigió la suspensión de esos pagos.
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) ordenó a los petroleros que naveguen por aguas iraníes, alrededor de la isla de Larak, evitar el riesgo de minas navales y transitar por las rutas habituales a través del cruce marítimo, informó la agencia de noticias semioficial iraní Tasnim.
Aclararon que las embarcaciones deberán entrar al estrecho por el norte de la isla de Larak y salir por el sur de la misma hasta nuevo aviso, en coordinación con la armada de la CGRI.
El tráfico marítimo a través del estratégico paso se situó muy por debajo de 10 por ciento de los volúmenes normales. En las pasadas 24 horas, sólo siete barcos habían atravesado el estrecho, en comparación con los aproximadamente 140 que lo hacían habitualmente, según mostraron los datos de seguimiento de buques.
Antes, el presidente Trump afirmó que existen informes que revelan que Teherán cobra una tarifa a los petroleros para pasar por Ormuz, y exigió detener dicha práctica, a lo que el CGRI reviró al afirmar que la gestión de dicho cruce “pasó a una nueva fase”.
“Hay reportes de que Irán cobra tarifas a los petroleros que transitan por el estrecho de Ormuz. ¡Más vale que no lo estén haciendo y si lo realizan, más vale que se detengan ahora mismo!”, publicó el republicano en su plataforma Truth Social.
En contraparte, las fuerzas iraníes sentenciaron que la gestión del estrecho entró en “una nueva fase”, en medio de la creciente tensión con Washington por el control del tránsito energético en la región.
“En estos dos días de silencio militar, tanto el enemigo como el amigo han comprendido, por experiencia propia y con gran claridad, que la gestión del estrecho de Ormuz ha entrado en una nueva etapa”, señaló el mando castrense en su cuenta de X.
Aunque las autoridades iraníes no detallaron el alcance de esta “nueva fase”, el mensaje sugiere un cambio en la política de control sobre el paso marítimo, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo comercializado a escala internacional.
La república islámica no permitirá que pasen más de 15 embarcaciones al día, reportó la agencia rusa de noticias Tass.
La agencia marítima de la Organización de Naciones Unidas señaló que la imposición de un peaje a los buques que atraviesen la vía “sentaría un precedente peligroso”, ya que violaría el principio básico de la libertad de navegación pacífica.
En tanto, Alemania se mostró dispuesta a garantizar la seguridad de tráfico marítimo cuando se alcance la paz en la región, mientras Seúl y Teherán dialogaron sobre el paso de buques sudcoreanos por la angosta vía marítima.
Los trabajadores de un buque petrolero atrapados en el golfo Pérsico relataron a The Guardian el colapso mental que padecen después de esperar durante seis semanas para cruzar.

