Estados Unidos .- Tal como se preveía, este jueves por la tarde el ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se declaró inocente de los cargos relacionados al intento de anular los resultados de las elecciones presidenciales de 2020. El republicano compareció ante la jueza Moxila Upadhyaya cerca del edificio del Capitolio en la capital norteamericana.
En las adyacencias de la corte federal hay una amplia cobertura periodística, un importante número de policías y agentes de seguridad, y manifestantes que se movilizaron para seguir de cerca el proceso. Algunos de ellos son seguidores del ex presidente norteamericano, y otros opositores al magnate republicano. No obstante, ambas partes conviven en tranquilidad, más allá de algún episodio muy puntual de insultos.
Vestido con un traje de preso, un hombre defiende tanto en inglés como en español por qué cree que Trump debe ir a prisión. Se trata de un cubano-americano, que se dice del Partido Republicano pero que debió votar por Joe Biden en 2020.
En tanto, a menos de tres metros de él un grupo de varios hombres con gorras rojas con la inscripción MAGA (por el eslogan “Make American Great Again”) defienden la inocencia del ex presidente y sostiene que todo el proceso judicial contra Trump forma parte de una campaña de los demócratas.
Pocos metros más allá un hombre con cuernos difunde teorías conspirativas y se lleva muchos flashes de la prensa local.
A media cuadra de ese lugar, lejos del alboroto, todo lo que había era seguridad. Trump ingresó en una larga comitiva por la puerta trasera de la corte donde un vallado que impedía pasar por la acera a cualquier peatón.
Del lado de enfrente ocho grandes camiones bloqueaban la visual. Además una larga fila de policías -más de 300-, algunos a pie, otros en bicicleta, impedían cualquier movimiento fuera de los límites establecidos.
Mientras el ex presidente esté dentro de la corte también se bloqueó la calle para impedir que tanto autos como peatones se acerquen a la puerta por donde saldrá tras la comparecencia.
Se espera que Trump sea procesado por las fuerzas del orden, detenido y se declare inocente ante el juez antes de ser liberado, para que pueda reincorporarse a la campaña mientras busca recuperar la Casa Blanca en 2024.
El fiscal especial del Departamento de Justicia, Jack Smith, acusa a Trump de cuatro cargos de delitos graves relacionados con sus esfuerzos por deshacer su derrota en las elecciones presidenciales en el período previo a los disturbios del 6 de enero de 2021 en el Capitolio, incluida la conspiración para defraudar a los EEUU gobierno y conspiración para obstruir un procedimiento oficial. Los cargos podrían conducir a una sentencia de prisión de un año en caso de una condena.
El ex presidente republicano fue la única persona acusada en el caso, aunque los fiscales mencionaron a seis cómplices, en su mayoría abogados, con los que dicen que conspiró, incluso en un plan para reclutar falsos electores en siete estados en disputa ganados por el demócrata Joe Biden para presentar falsos certificados al gobierno federal.
A media cuadra de ese lugar, lejos del alboroto, todo lo que había era seguridad. Trump ingresó en una larga comitiva por la puerta trasera de la corte donde un vallado que impedía pasar por la acera a cualquier peatón. Del lado de enfrente ocho grandes camiones bloqueaban la visual. Además una larga fila de policías -más de 300-, algunos a pie, otros en bicicleta, impedían cualquier movimiento fuera de los límites establecidos.
Mientras el ex presidente estuvo dentro de la corte también se bloqueó la calle para impedir que tanto autos como peatones se acercaran a la puerta por donde salió tras la comparecencia.
El fiscal especial del Departamento de Justicia, Jack Smith, acusó a Trump de cuatro cargos de delitos graves relacionados con sus esfuerzos por deshacer su derrota en las elecciones presidenciales de 2020, incluida la conspiración para defraudar a los EEUU, y conspiración para obstruir un procedimiento oficial.
El ex presidente es la única persona acusada en el caso, aunque los fiscales mencionaron a seis cómplices, en su mayoría abogados, con los que dicen que conspiró, incluso en un plan para reclutar falsos electores en siete estados en disputa ganados por Biden para presentar falsos certificados al gobierno federal.
La acusación narra cómo Trump y sus aliados republicanos, en lo que Smith describió como un ataque a una “función fundamental del gobierno de EEUU”, mintieron repetidamente sobre los resultados en los dos meses posteriores a la pérdida de las elecciones y presionaron a su vicepresidente, Mike Pence, y los funcionarios electorales estatales para que tomen medidas para ayudarlo a permanecer en el poder.
Fuente/Reportero: Infobae.

