Hermosillo.- Ante el incremento de precios en la carne de res y el pescado, ciudadanos de Hermosillo han optado por no consumir este tipo de productos en la misma cantidad que lo hacían antes, o incluso eliminarlos de su dieta diaria, debido a la dificultad para comprarlos.
Yo ya no compro la carne de res, hace semanas que no la consumo porque no se puede, pura de cerdo”, comentó Rosa Isela Cárdenas, de 65 años. “Como vivimos de la pensión de mi esposo, y el apoyo de los 65 y más, no se puede; apenas nos alcanza para el diario y para el agua, la luz gracias a Dios no las paga nuestro hijo, entonces la carne de res ya es un lujo, que nos damos cada caída de casa”, comentó.
Para su despensa semanal, Rosa Isela compró una bolsa de frijol, harina de trigo, jugo, una docena y media de huevos, dos litros de leche de cartón, tortillas, queso, y dos paquetes de embutidos, en lo cual gastó cerca de 400 pesos.
Esto, comentó, es lo que van a consumir ella y su esposo para una semana, no siendo posible comprar pollo o chuleta en esta ocasión, ya que el presupuesto no le fue suficiente.
Al igual que Rosa, Alicia Siqueiros compartió que la carne ha sido el producto más “castigado” por ella y su familia debido al alza de precios.
Aunque no han dejado de comerlos, afirmó que redujeron las dosis de ingesta de carne a la semana, no por una decisión personal, sino debido a la falta de posibilidades para comprarlo.
Lo que consumimos más es el pescado y el pollo, la carne es lo que ha subido más y ya no la consumimos tanto”, dijo, “no lo dejamos, pero compramos poquito, le variamos con otras cosas, y disminuimos la cantidad, si antes comíamos tres días carne, ahora uno”.
Los productos cárnicos han registrado un aumento considerable en los primeros seis meses del 2022, según el registro de precios de los comercios y supermercados de Hermosillo.

Reportero/Fuente: Leonor Hernández.

