México .- Integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) analizan extender sus movilizaciones a Monterrey y Guadalajara, sedes mundialistas, luego de no alcanzar acuerdos con el Gobierno federal en torno a sus demandas, entre ellas la cancelación de la Ley del ISSSTE.
La posibilidad fue planteada durante el onceavo día de huelga nacional, en el marco de una marcha que salió del campamento instalado en el Zócalo capitalino con dirección al Estadio Ciudad de México.
Al cumplir su amenaza de tratar de frenar la inauguración del torneo internacional de fútbol, el contingente avanzó desde la zona centro hacia el sur de la capital, aunque enfrentó complicaciones por la falta de transporte público en el área.
Ante ello, los docentes caminaron cerca de 13 kilómetros hasta llegar al cruce de avenida Tlalpan y División del Norte, donde se toparon con un bloqueo dispuesto por la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC).
En ese punto, al menos 5 mil profesores encontraron una valla formada por una grúa, un camión de caballeriza, dovelas de concreto, dos camiones costeros y cientos de policías con equipo antimotines y extintores. El dispositivo impidió que la movilización continuará su trayecto hacia el estadio.
Junto al cerco policiaco también se colocaron alrededor de 100 personas vestidas con pantalón de mezclilla y playera blanca, identificadas como integrantes de los llamados “cinturones de paz”, conformados por personal de distintas áreas del Gobierno de la Ciudad de México y de alcaldías afines.
La marcha, procedente de Calzada de Tlalpan y la zona de Taxqueña, fue encabezada por dirigentes de distintas secciones de la CNTE, entre ellos Yenny Aracely Pérez, de la Sección 22 de Oaxaca; Elvira Veleces, de la Sección 14 de Guerrero; Filiberto Frausto, de la Sección 34 de Zacatecas, y Pedro Hernández, de la Sección 9 de la Ciudad de México.
Durante el avance, el magisterio mantuvo un cerco interno de seguridad para evitar que grupos de jóvenes vestidos de negro se integraran a sus filas. De acuerdo con los propios docentes, la medida buscaba prevenir actos de violencia o provocaciones durante la protesta.
Mientras los dirigentes ofrecían una conferencia de prensa, un grupo de personas realizó pintas en el exterior de la estación del Tren Ligero con la leyenda “+130,000 desaparecidos”. Otros retiraron parte del alambrado de protección de ese sistema de transporte y lo arrojaron hacia las vías.
En el mitin, los líderes de la CNTE señalaron que consultarán con sus bases la posibilidad de trasladarse en las próximas horas a Guadalajara y Monterrey, con el objetivo de ampliar la presión política y social de su movimiento.
Después de permanecer aproximadamente una hora en el lugar, los docentes decidieron regresar al campamento instalado en el Zócalo capitalino. Sin embargo, ante la falta de transporte público en la zona, estimaron que el retorno les tomaría hasta tres horas a pie

