Bien dice el senador del grupo plural Germán Martínez, que ya es momento que los políticos dejen de estar ordeñando las grandes tragedias para sacarle provecho político. Es el colmo que el gobierno se desgarre vestiduras por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa y olímpicamente ignoren la desparición de más de 40 mil personas en lo que va del sexenio. Cada vez convencen menos y dan más corajes sus cinismos.

