En una tierra donde lo que imperan son las altas temperaturas, sin duda que una ola de frío siempre nos agarra con la guardia baja. Y esto se nota en todos, pero sobre todo las autoridades que a pesar de nevadas, cierres de carreteras, cultivos en riesgo y temperaturas por debajo de cero, no hemos visto una reunión para activar un programa de emergencia. Sin duda que nos falta considerar todo tipo de eventualidades. Solo se han reducido los horarios de clases, y se han activado algunos albergues. Pero es hasta ahí. Esperemos que esto pase y no se convierta en una crisis.

