Ahora si que el gobernador de Rubén Rocha Moya pareció que se había pasado de lambiscón, al proponerle al presidente López Obrador en su gira por Sinaloa que le hiciera una curva al asunto de la reelección para que continuara en la presidencia. Claro, no faltó el pobre chairo que se haya creído que fue una ocurrencia del gobernador y no una orden de palacio. Por favor, en las giras presidenciales todo se agenda y todo se programa. Hasta las “ocurrencias”. Aquí se ve un tanteo para sondear ánimos y ver como anda la gente con eso de una posible reelección presidencial. Ustedes que opinan. Que siga o se vaya a su hacienda La Chingada.

