De nueva cuenta y sin venir al caso el presidente Andrés Manuel López Obrador insiste en que terminando su sexenio se retira de la política. Es tanta la insistencia que el tema se ha vuelto muy sospechoso. Tan simple como dejar eso por escrito y ya. Pero ya saben. Luego viene el efecto Chimoltrufia, que así como dicen una cosa luego dicen otra. Recuerden cuando dijo: Denme por muerto y no, estaba demasiado vivo. Ahora, pues quien sabe.

