Alguien hizo quedar mal al presidente López Obrador al ponerle una bolita al centro para que se burlara del alcalde de Hermosillo porque supuestamente había pedido 6 mil millones para tapar baches. Y, oh sorpresa, quien los pidió fue el alcalde interino de Morena, Fermín González. Y como siempre pasa, ahora a fingir demencia, voltear para otro lado y pedir otra pregunta a modo. Por lo pronto, Toño el Toro es inocente. Claro, hasta que no se demuestre lo contrario.

