Dos cardenales, un obispo y dos sacerdotes pudieran ser multados hasta por tres millones de pesos por la Secretaría de Gobernación porque tuvieron la osadía de alentar a los fieles a que meditaran bien el voto, a no votar por promotores del aborto y la ideología de género. Pero a los funcionarios y políticos se les permite todo de manera impune.

