Más vale que pidan a los dioses o sus santos de cabecera porque no vuelva una ola de calor, porque recuerden que este viernes termina el subsidio de verano de las tarifas de la CFE. Ahora, dejar prendida la refrigeración en la casa va a ser un intento de suicidio económico. Ah, y no olviden que el subsidio es solo doméstico, porque hay ingenuos que creen que los pequeños negocios también tienen tarifas especiales. Por lo pronto vayan desempolvando el abanico porque de lo contrario van a sufrir y se van a enfriar cuando les llegue el recibo de luz.

