No cabe duda que fue una verdadera mentada de madre eso de que nuestro sistema de Salud es mejor que el de Dinamarca. Es obvio que pocos lo creyeron, porque muchos que sabían que era un sapo, se callaron por conveniencia. Pero ahora lo vivimos aquí en Sonora donde hay protestas de padres de hijos con cáncer para los que no hay medicamentos oncológicos. O los enfermos renales que no tienen acceso a trasplantes de riñón. Ellos viven la realidad y no el rollo que sostienen los políticos. Pero así lo quisimos y así lo votamos.

