El contralor sonorense Guillermo Noriega dio muestra de honorabilidad al descubrir, primero, a funcionarios con títulos profesionales falsos y luego, meterlos a la cárcel y obligarlos a que regresaran lo que habían ganado usando estos títulos académicos piratas. Pero se imaginan si esto llega a oídos de palacio nacional en donde están echando tierra al mismo pecado de la ministra Yasmín Esquivel. Porque si la ley es pareja, esta señora debe renunciar, ir a la cárcel y regresar lo que le han dado por su título patito. Ayyy naranjas

