Cada vez crece más la ola de indignación de la gente y la demanda de castigos más severos contra violadores y asesinos de mujeres y niños. Piden que se les apliquen pena de muerte. El gobernador de San Luis Potosí promoverá reformas penales para que los capen. Todo esto es reflejo de lo que la gente siente. Pero lo malo, que para que se haga justicia, lo primero que se tiene que hacer es detener a los culpables y aquí todos están fallando. Pueden legislar las leyes más duras, pero si no hay a quien aplicarlas todo es estéril y además inútil.

