Ni duda cabe que los morenistas que le dieron la espalda a la presidenta Sheinbaum en el evento del Zócalo además de la regada se van a llevar lo menos tarjeta amarilla. Y todo por tomarse una foto con Andy López Beltrán, al que ya lo hacen presidente. Pero eso es hasta el 2030 y la que manda ahorita está en palacio nacional. Seguramente pronto recibirán un buen recuerdo para que no se les olvide y se pongan vivos para la otra

