Es el colmo del cinismo del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, al decir que no pasa nada. Que son actos aislados a pesar de las masacres diarios. Nada más en estos tres meses van más de 500 asesinados a tiros. Coparmex denuncia que se han perdido 25 mil empleos sobre todo en Culiacán y los daños alcanzan los 18 mil millones de pesos. Y no pasa nada. Ah, pero la culpa según este desgobernante se debe a los medios informativos y a los críticos, porque son amigos de García Luna. Pero bueno, así lo quieren los sinaloenses, que con su pan se lo coman.

