Vaya cosa, ahora resulta que todas las coporaciones y dependencias están tras la pista del cazador que tuvo la ocurrencia de matar a uno oso que aterrorizaba a la población de Cumpas. Lo acusan de crueldad animal y si lo agarran lo van a multar y hasta puede terminar en la cárcel. Lo absurdo, es que mientras se le busca como un cruel criminal, no les tocan un pelo a los verdaderos criminales que tienen aterrorizada la región. Esos pueden matar y no animales, sin que se les toque un pelo. Que cosas tiene la justicia actualmente.

