Vaya forma fea en que se desinfló la llamada Generación Z con la manifestación realizada en la capital del país. En otras partes no se presentó nadie. En la CDMX la mayor marcha apenas llegó a unas 300 personas. Se nota que a esta generación se le arrugan los pantalones, porque a la primera muestra de represión se ve que se desinflaron y fue una marcha que resultó marchita. Claro, su fuerte no son las calles, veremos si se desquitan en las redes sociales. Por lo pronto se nota que los arruga el primer grito.

