De nuevo el senador Gerardo Fernández Noroña vuelve a ser centro de escándalo y ave de las tempestades y ahora fue porque un mexicano lo sorprendio viviendo la dolche vita en Roma. Lo sorprendió con una dama en un centro comercial, se supone que gastando a manos llenas. Se le olvidó lo que ha pedido su jefa la presidenta Sheinbaum que deben guardar la austeridad republicana y en lugar de ello, gastan como si fueran de la clase ricachona. No cabe duda que mientras no llegan chillan contra los ricos, pero cuando llegan son magos que viven como reyes.

