Antes del sismo de este lunes el presidente Andrés Manuel López Obrador andaba telúrico porque dijo que en las redes sociales buscan enfermarlo y que ya está para irse al infierno. Aceptó que está chocheando por la edad, pero de eso a estar enfermo hay mucho trecho. Caray, pero cuando el río suena, es que algún chisme escuchó.

