El presidente Andrés Manuel López Obrador se niega a aceptar que su gobierno ya se está llenando de corruptos. Y en lugar de hacer una limpia, como los gatos prefiere echarle tierra aunque la peste salga por todos lados. Cada vez son más los señalamientos de corruptelas de su gente. Tan solo con Segalmex andan volando 16 mil millones de pesos y en lugar de castigar a las ratas les da chamba en Gobernación. También hace candidatos a los que tienen las manos llenas de lodo. Por eso urge que gane su candidata, porque si pierde, uyyy, serán muchos los que vistan traje de rayas. Por lo pronto esconden las uñas, pero están demasiado largas.

