Caray, algo raro está pasando porque de buenas a primeras ha comenzado una ola de invasiones urbanas en Hermosillo y el reto va dirigido a las autoridades municipales, cuando tratándose de un despojo de tierras debería ser un vil delito de robo y ser del ámbito del ministerio público. Pero veamos que sigue, porque si esto toma niveles de violencia será muy sospechoso. Pero no adelantemos vísperas, porque igual son precaristas serios o son líderes que hacen un vil negocio y no hay nada electoral detrás de todo esto. Veremos dijo el ciego.

