A todos dejó sorprendidos la atención que le brindó en público el presidente Andrés Manuel López Obrador a Mario Aburto, el asesino confeso de Luis Donaldo Colosio. Públicamente lo llamó “Señor Aburto”. Título que les regatea a las madres buscadoras o a los padres de los niños con cáncer. En cambio al magnicida lo trata con una atención que raya en lo absurdo. Esto nos deja claro que es otra marioneta que pronto estarán usando para golpear a la oposición. Son tan burdos que enfadan.

