Ni duda cabe que el Día del Padre no puede competir con el Día de la Madre. Simplemente los padres la tienen perdida hasta en el vocabulario. Porque el término padre, apenas aparece cuando alguien dice ¡Qué padre esto o aquello!. Pero si alguien se golpea nunca escucharemos eso de ¡Qué padrazo se dio!. O para decir que algo es pequeño, nunca dirán es una padrecista eso. Y el insulto mayor del mexicano, nunca se verá así: Vas y chingas a tu padre. Pero disparejo o no, Entre Todos felicita a todos los padres que se entregan a esto que es una verdadera profesión de vida.

