A pesar de tantas advertencias, de tantos casos fatales y de tantos avisos, con todo y eso muchos conductores siguen haciendo acciones temerarias al retar las grandes avenidas de agua de arroyos, canales y hasta calles como Nogales, y al final son arrastrados por las aguas y en ocasiones con finales fúnebres. ¿ Qué nos pasa? Por qué poner en riesgo sus vidas, pero sobre todo de sus familias o compañeros de viaje. Lo triste, que se repite cada año y se repetirá en estos días. No entendemos ni viendo las consecuencias.

