No cabe duda que en México los polícos hacen como que nos dicen la verdad y nosotros hacemos como que les creemos. Porque hay cosas que se les va la mano de absurdas. Como eso que dijo el presidente que no tuvo que ver en la exoneración de su hermano Pío López Obrador en la investigación de la Fiscalía de Justicia. Y como esas hay cientos de jaladas que nadie cree, pero que se finge que se aceptan. Así es nuestra gente y no de ahora. Vamos, hasta eso de no mentir ni robar, no se los creen ni los juancitos del monte. Es como creer que el dedazo ya no existe.

