Técnicamente se acabaron las giras presidenciales este fin de semana. Con la de Sonora ya quedarían solo las del sábado y domingo. El lunes estará en palacio para dar la última mañanera, el último informe para repetir más de lo mismo, sobre todo de lo que no existe más que en la fantasía presidencial porque la mayoría de las obras no han terminado. Se supone que el lunes debe abandonar palacio nacional si es que no se queda como “huésped distinguido”, aunque no creemos que se lo aguante la nueva presidenta por mucho que tiene que hacerle la barba. El punto es que se va, y bueno, que le canten adiós mamá Carlota.

