En Culiacán viven en el terror y el horror. Todos los días hay muertos, robos violentos y asaltos. Al grado de que la sociedad ha decidido cancelar las cenas de navidad. Ya se cancelaron las posadas nocturnas y solo se realizan estas fiestas de día. No habrá cenas de navidad, porque nadie quiere andar en la calle de noche. Ahora será algo para la historia, porque serán comidas navideñas. Santo Clos llegará prácticamente al mediodía. A pesar de este mundo de violencia las autoridades insisten en no aceptar su responsabilidad y culpar al pasado o a los periodistas. Hoy no será una alegre navidad sino un infierno.

