Parece que la era de los “super delegados federales” llegó a su fin, cuando menos en los estados donde haya gobernadores de Morena, pues estos tendrán línea directa con el presidente y picaporte con el gabinete federal. Pero aparejado a este movimiento de austeridad política, viene una fuerte de austeridad financiera, porque todo parece indicar que desaparecerán las delegaciones federales con duplicidad de funciones. Justo para fin de año vendrá la guillotina presupuestal.

