18 de agosto 2021
Agencias .- Un árbitro de futbol saltó a la fama de mala manera, porque en un juego de barrio en la comunidad de La Jigua, al occidente de Honduras, en lugar de sacar tarjeta roja para evitar ser agredido por jugadores y aficionados que le exigían marca un penal, sacó una pistola y no solo los amenazó, sino soltó varios tiros.
En la grabación se puede ver como el árbitro es rodeado por un grupo enfurecido que le reprocharon con insultos y amenazas porque no había marcado penal en los últimos momentos del partido. Al no hacer caso al silbato, el árbitro se ve cuando saca la pistola y con ello ahuyenta a los agresores.
Al final, los aficionados y jugadores se retiran entre risas, nerviosismos y hasta bromas, al gritarle al árbitro luego que detona el arma contra el suelo, en forma de burla que ahí viene Woody, como el famoso personaje de Toy Story. Al final, nadie salió lesionado.
Reportero/Fuente: El Heraldo.

