Qué raro que el presidente Andrés Manuel López Obrador no presumiera lo que se dijo en la entrevista telefónica con la vicepresidenta Kamala Harris, cuando cacarean todo. Es posible que en el lenguaje diplomático le hayan dicho al mexicano que el presidente americano andaba molesto por tantas indirectas y agresiones a su gobierno por defender a la dictadura cubana. ¿A poco no hay gato encerrado en esto?. Se me hace que hubo un zape bien dado.

