La bancada de Morena en la Cámara de Diputados requiere de un plomero para que les arregle las cañerías, porque el desafuero de los legisladores Mauricio Toledo, por enriquecimiento y corrupción, y el del pedófilo Saúl Huerta, huele a drenaje. Hay gato en cerrado en este asunto donde la bancada guinda insiste en protegerlos. ¿Qué les deben? Más vale que lo arreglen y se vayan a bañar, porque huelen a caño.

