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El odio a AMLO, como deporte nacional

Andanzas

Por Marcela Alvarado

El odio a AMLO, como deporte nacional

Dos intentos de provocación a Andrés Manuel López Obrador a Nueva York fueron alimento para quienes hacen del odio al tabasqueño un deporte nacional.

Al dirigir un mensaje en esa ciudad estadounidense, para expresar su solidaridad con los migrantes, el dirigente nacional de Morena fue interrumpido por varias personas que evidentemente llevaban la consigna de reventar la reunión y para sorpresa de asistentes, infiltrados y prensa, les pidió acercarse y pararse a su lado.

Hábilmente los exhibió ante las cámaras y los dejó mostrar con libertad sus cartulinas con consignas en su contra por la tragedia de Ayotzinapa y también para que la gente que estaba ahí para escucharlo a él, no cayera en la provocación. Prefirió dar por terminado el evento, a fin de no darle armas a quienes esperaban que aquello se convirtiera en un campo de batalla.

Al salir, de nuevo fue increpado, en un segundo intento por achacarle a Andrés Manuel esos hechos, sólo porque en su momento respaldó la candidatura del ex alcalde del PRD, José Luis Abarca.

Para ‘ripley’, Antonio Tizapa, el padre de uno de los 43 normalistas desaparecidos, con los mismos argumentos que han usado los detractores de López Obrador, intenta responsabilizarlo del caso Ayotiznapa y en respuesta, el líder de Morena lo llama provocador y le dice que se calle. La perorata lo hartó, pues.

Este tipo de acciones tan burdas, seguramente se van a seguir presentando. Lo más lamentable es que Tizapa perdiera el foco de su lucha y se prestara a ese juego, en lugar de dirigir sus reclamos al Presidente de México o a la PGR. Lástima por la memoria de su hijo, porque su desaparición o su muerte ahora tienen precio.

Como era de esperarse, hubo tremenda guerra de ataques a AMLO en redes sociales, como en tuiter, donde las publicaciones de bots y ‘troles’ estuvieron a la orden del día, por atreverse a llamar provocador a quien fungió como tal.

Aprender de tolerancia

Hay que reconocer también que Andrés Manuel parece que se pone de ‘pechito’ para que le tupan. Si entre sus colaboradores no hay quien haga labor de inteligencia que prevea esas situaciones, para evitarlas, es un buen momento para que él cambie de estrategia y en lugar de mostrar su enojo, se vuelva sarcástico, como ya lo ha hecho en alguna ocasión.

Los autores intelectuales de estos hechos han de estar disfrutando sus cinco minutos de gloria, porque lograron que los titulares de prensa destacaran no la solidaridad del líder de Morena con los migrantes, sino la protesta de los provocadores y su reacción.

Y luego el clima, con la tormenta de nieve que impidió que Andrés Manuel se entrevistar con el Alto comisionado en derechos humanos de la ONU, lo central de su viaje. Sospechoso también que estuvieran cerradas las oficinas, mediáticamente reduce el impacto que pudo tener.

Dejó instrucciones para que, a nombre suyo se entregara un escrito de protesta por la persecución del gobierno de Estados Unidos contra los paisanos y los migrantes, algo que no ha sido capaz de hacer el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Pero, en definitiva, tendrá que trabajar más en su nivel de tolerancia, con todo y que sale ganando porque sus detractores terminan por victimizarlo más, lo que lo fortalece políticamente, debe evitar que los provocadores logren su propósito de sacarlo de sus casillas.

Uber en crisis

La empresa ha metido en tremendo lío a sus socios en Hermosillo, porque a diferencia de lugares como la Ciudad de México, donde al parecer sí cumplen con las reglas del juego acordadas, acá siguen en su negativa de entregar el padrón de sus choferes y carros y dejar de cobrar en efectivo.

El problema no es sólo para la Dirección de Transporte, por la presión de las mafias de los taxistas, sino que, ante la ambición desmedida de Uber, todo indica que no hubo un límite de vehículos a operar en la capital sonorense y hay sobreoferta. Para algunos choferes que son dueños de sus carros, ya no resulta tan redituable.

Si apenas hace seis meses un chofer realizaba más de 30 viajes diarios, hoy a duras penas llega a la mitad, porque la competencia entre ellos aumentó. Menudo problema porque si ya batallan ahora para pagar las mensualidades de sus vehículos, también tienen que estar alertas para que no les sean decomisados.

También se ha dejado caer la calidad del servicio. Ya algunos hombres manejan en fachas, desaliñados, algunos incluso con gorra y vestimenta propia de un ‘cholo’ y sus unidades están sucias. Ya no todos son amables, con excepción de las mujeres. Hermosillo merece que todos tengan como prioridad ofrecer un servicio de calidad al usuario, tanto los taxistas, choferes de Uber y de camiones urbanos.

Y tienen que sujetarse todos a la ley, a cumplir con lo establecido para prestar ese servicio, sea público o entre particulares.

Hasta el próximo miércoles.

Maestra en Ciencias Sociales con especialidad en Políticas Públicas por El Colegio de Sonora y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Sonora.

Twitter: @AlvaradoVMarce

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