Andanzas
Marcela Alvarado
Prevalece violencia contra las mujeres
En México, como en el resto del mundo hacen falta políticas públicas integrales que ataquen a fondo un problema que tiene raíz cultural: la violencia contra las mujeres.
Hay políticas desde los gobiernos de los tres niveles y hay iniciativas desde las organizaciones de la sociedad civil que parecen ir como las paralelas, sin una línea perpendicular que las una en algún punto, sea por falta de coordinación adecuada, de suma de esfuerzos, sea por falta de voluntad y esto incide en resultados magros.
El subibaja de la violencia
Hace unos días, el Inegi dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016 (Endireh), que debería ser uno de los instrumentos para el rediseño de la política pública de combate a la violencia contra las mujeres.
Si partimos de los números fríos, la prevalencia por tipo de violencia y agresor entre las mujeres de 15 años y más a lo largo de su vida prácticamente implica un serio retroceso, porque acorde a la Endireh 2006, la incidencia era de 67% a nivel nacional, se redujo en 2011 a 62.8, pero se incrementó en 2016 a 66.1. Reflejo, quizá, de cuando todo queda a nivel meramente mediático y no hay trabajo de fondo.
Por tipo de violencia, la emocional se mantiene como la más alta, al pasar de 46.1 en 2006, a bajar a 44.3 en 2011 e incrementarse a 49 por ciento en 2016. La violencia física se ubicaba en 23.6 en 2006, se redujo a 16.7 en 2011, pero se duplicó a 34% en los últimos cinco años.
En 2006, la violencia sexual en el país llegó a 43.5 por ciento, bajó a 35.4 en 2011 y se disparó a 41.3% en 2016. Mientras que la violencia económica pasó de 30.4 en 2006 a 35.3 en 2011 y disminuyó a 29 en 2016.
Los números de Sonora
Aunque en nuestra entidad sigue arraigada la cultura machista, ya no se ubica en el “top ten” de las más violentas. En 2006, Sonora registró 68.8 por ciento por tipo de violencia y agresor entre mujeres de 15 años y más a lo largo de su vida.
Para 2011 fue de 68.1, ubicándose en cuarto lugar nacional y acorde a la Endireh 2016 tuvo una reducción de 7 puntos porcentuales, al registrar 61.1, cifra con la que se colocó en la posición número 20.
La violencia emocional pasó de 46.1 en 2006 a 51.3 en 2011 y registra una baja para 2016, al ubicarse en 42.2 por ciento. La violencia física tiene el mismo comportamiento que a nivel nacional. Era de 21% en 2006, bajó a 13.2 en 2011 y se disparó al doble en 2016, al registrar 27.8.
En cuanto a violencia sexual, en Sonora había una incidencia del 43.3 en 2006, que bajó a 37.2 en 2011 y a 35.6 en 2016. En la década que abarca esta encuesta hay una reducción de 7.7 puntos. La violencia económica se ubicó en 35.7 en 2006, se incrementó a 40.9 en 2011 y bajó a 27.2 en 2016.
Posiblemente en estos números no se refleje todavía del todo el trabajo que lleva a cabo el gobierno de Claudia Pavlovich, que ha emprendido intensas campañas de sensibilización sobre los derechos de la mujer y en especial, la importancia de vivir una vida libre de violencia.
Bajar del cuarto al vigésimo lugar debe ser alentador, mas no motivo para cruzarse de brazos. Todo esfuerzo es importante y debe mantenerse en tanto no se reduzcan en forma drástica las cifras de violencia contra la mujer.
Cuando se evalúe la política pública del Instituto Sonorense de las Mujeres deberán analizarse también la cifra de violaciones que se ha disparado este año, sobre todo en Hermosillo y que no forma parte de la Endireh 2016, así como los casos de feminicidio, que tampoco son materia de esta encuesta, pero que son de alto impacto social. Para lograr mejores resultados, la evaluación debe considerar tanto instrumentos cuantitativos como cualitativos.
Hasta el próximo miércoles.
Maestra en Ciencias Sociales con especialidad en Políticas Públicas por El Colegio de Sonora y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Sonora.
Twitter: @AlvaradoVMarce

