Jalisco .- Una manifestación por el agua contaminada en Guadalajara terminó con al menos 9 personas detenidas, 4 con paradero desconocido y decenas heridos, entre ellos representantes de la prensa.
Desde marzo pasado, al menos 320 colonias del área conurbada de Guadalajara reciben en sus casas agua contaminada y con olor a cloaca que contiene metales pesados, heces fecales y que no ha sido clorada, según denunció el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad), luego de examinar las muestras.
La protesta, a la que asistieron al menos unas 10 mil personas de todas las edades, fue reprimida por agentes antimotines al llegar a Casa Jalisco, la residencia del gobernador Pablo Lemus, que fue protegida con vallas para disminuir el acceso a la calle.
Los manifestantes marcharon pacíficamente desde la glorieta Minerva, pero al encontrar la zona cercada quitaron las vallas y se fueron acercando a Casa Jalisco, donde policías antimotines les recibieron con amenazas y violencia física, según constató EFE.
El contingente no se movió e intentó avanzar empujando a los policías con agua sucia y piedras, por lo que los guardias respondieron con gas lacrimógeno y con chorros de agua.
En la gresca, que duró al menos 2 horas, golpearon y detuvieron a 9 manifestantes y a un periodista del medio local Para esto, quienes fueron llevados al interior de Casa Jalisco, sin que hasta ahora se sepa su paradero o situación jurídica, según denunciaron los colectivos organizadores de la protesta.
Los activistas también señalaron que los agentes estatales detuvieron a 2 jóvenes cuando se dirigían a la protesta, quienes no han sido localizados, al igual que 2 mujeres, madre e hija, que estaban por participar en la marcha.


