Bueno, pues por buena suerte el huracán Polo fue puro jarabe de pico, porque no llegó a cumplirse la amenaza que traía y que advertía de daños en varias partes de Sonora. Soloo Guaymas resultó más afectada, en otras partes como Hermosillo no pasó de ser una simple llovizna. Corrimos con buena fortuna, porque se esperaba que causara graves estragos. No pasó y que bueno. Ahora hay que agracerle a los santos que nos cuidan.


