Redacción .- El presidente chino, Xi Jinping, propuso este jueves a su anfitrión estadounidense, Donald Trump, desarrollar la inteligencia artificial bajo control humano, tras ser recibido con todos los honores en la Casa Blanca.
Competidores directos en el vertiginoso avance de la IA, ambos países deben mantener una relación “sin conflicto ni confrontación” para el bien de toda la humanidad, propuso el mandatario chino.
La IA, así como la seguridad y la tecnología, son “temas apremiantes”, dijo Trump al recibirlo.
Pero poco antes, en redes sociales, Trump había reiterado: “Quiero dejarla exactamente donde está”, en alusión a la investigación de ese sector, destinado a revolucionar la economía mundial.
“Las decisiones que tomemos hoy en estos ámbitos pueden promover la paz y la prosperidad durante décadas y décadas”, añadió Trump, quien aseguró que ha logrado una “verdadera gran amistad” con Xi.
Trump dice que China no quiere imponer barreras a la IA
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró este jueves que China tampoco quiere poner barreras al desarrollo de la inteligencia artificial, poco antes de recibir con todos los honores a su homólogo Xi Jinping en la Casa Blanca.
Xi y su esposa Peng Liyuan fueron recibidos con un desfile militar, 21 cañonazos y el sobrevuelo de un escuadrón de la fuerza aérea.
Luego empezarán las discusiones entre los mandatarios y sus respectivos equipos, que observadores en Washington no creen que arrojen resultados espectaculares.
China y Estados Unidos mantienen una tregua comercial después de las amenazas de Trump de imponer importantes aranceles al gigante asiático. Pekín había replicado con sus propias tasas, y ambas potencias decidieron congelar la escalada.
Esa suspensión se prolonga dos meses, hasta el 10 de enero, anunció el secretario del Tesoro, Scott Bessen, tras la llegada de Xi la víspera.
A China, cuya economía también ha sufrido el impacto de la inestabilidad en Oriente Medio y la crisis del suministro de petróleo, le interesa mantener el statu quo.
Y Trump, con unas decisivas elecciones legislativas dentro de poco más de un mes y un serio atasco en la guerra contra Irán, quiere asegurarse de la neutralidad china.


