El que hizo Mario Delgado, secretario de Educación Pública, que se tuvo que tragar el orgullo y aceptar que fue reprobado por la tremenda metida de pata con eso de querer acortar el ciclo escolar. Con esto queda claro que la presidenta Sheinbaum pone un poco de orden en su desordenado gabinete. Veremos si después de esto lo entienden.

