Vaya bomba que le acaba de tronar a la 4T, al acusar la DEA y Fiscalía de Nueva York al gobernador Rubén Rocha Moya y nueve funcionarios más de Sinaloa de estar involucrados en negocios con el narco. Y no solo los están señalando, sino que piden su extradición. Bien había advertido el embajador de USA de que venía una campaña contra funcionarios mexicanos corruptos y que hacen negocios con grupos criminales. Ahora buscan estos funcionarios querer pasar por víctimas, pero con los gringos eso no funciona.

