Redacción .- La sentencia, emitida por el juez Anthony Trenga en la corte de distrito de Alexandria, Virginia, cierra un capítulo más en la historia legal del llamado ‘Mini Lic’, cuya vida ha oscilado entre el crimen organizado y la cooperación con la justicia estadounidense.
¿Quién es Dámaso López Serrano, el ‘Mini Lic’?
Dámaso López Serrano, de 37 años, es una figura directamente vinculada con la cúpula del narcotráfico en México.
Es hijo de Dámaso López Núñez, alias ‘El Licenciado’, quien fuera operador financiero y brazo derecho de Joaquín Guzmán Loera, ‘El Chapo’.
Mientras su padre cumple cadena perpetua en una prisión de máxima seguridad en Estados Unidos, el camino del ‘Mini Lic’ ha sido más tortuoso.
En 2017, López Serrano se entregó a las autoridades estadounidenses.
Se declaró culpable de tráfico de drogas, incluyendo cocaína y heroína, y fue sentenciado a seis años de prisión; posteriormente, se convirtió en testigo cooperante de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), un estatus que le otorgó cierta protección.
En 2022 obtuvo la libertad condicional. Sin embargo, según los registros de la corte citados por The Washington Post, su reinserción fue efímera.
La operación del FBI: una trampa con fentanilo
La libertad supervisada del ‘Mini Lic’ tomó un rumbo crítico en 2024, después de que se mudara del sur de California a Virginia.
Allí, según la investigación del Buró Federal de Investigaciones (FBI), comenzó a negociar la importación de fentanilo desde México hacia el sur de California.
Lo que López Serrano no sabía era que su contacto era, en realidad, un informante del FBI.
En esas conversaciones, aseguró que tenía “gente en el sur de California” que podía distribuir la droga, e incluso mencionó que podría financiar las transacciones mediante la venta de propiedades familiares en México.
A finales de 2024, fue capturado en una operación encubierta, cuando creía estar concretando la compra de fentanilo para su distribución.
En mayo pasado, se declaró culpable del delito de intento de posesión de fentanilo con intención de distribuirlo.
En la audiencia de este jueves, López Serrano enfrentaba una pena mínima obligatoria de cinco años y una máxima de 40.
El juez Trenga impuso la condena mínima: cinco años de prisión
Esta condena se cumplirá de manera simultánea con una pena adicional de cinco años por violar los términos de su libertad supervisada anterior. Al término de este periodo, deberá cumplir otros cinco años bajo libertad supervisada federal.
Durante la audiencia, el acusado compareció con uniforme de prisión, gafas y el pelo rapado. A través de un intérprete, dirigió palabras al tribunal: “No hay palabras para expresar lo arrepentido que estoy”.
Al igual que en su primera condena, afirmó ser un hombre cambiado, con el objetivo de empezar “una nueva vida desde cero”. “Mi deseo más profundo es volver con mi familia y demostrarles que he cambiado”, expresó.
Dámaso López Serrano es señalado por autoridades mexicanas como autor intelectual del asesinato del periodista Javier Valdéz, ocurrido en Culiacán, Sinaloa, en mayo de 2017.
México ha solicitado formalmente su extradición para que enfrente estos cargos. Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos se había negado, argumentando precisamente su condición de testigo protegido y cooperante.
La nueva condena por un delito federal grave cometido mientras estaba bajo supervisión podría alterar esta ecuación. Según The Washington Post, la sentencia emitida este jueves podría cambiar la postura de las autoridades estadounidenses, al debilitar su credibilidad como testigo y demostrar una continuidad en actividades delictivas.

