Es el colmo que a estas alturas no se sepa realmente cuales son las propuestas de reformas electorales que pretende imponer el gobierno. Hasta ahora lo que se conoce son medidas para tomar el control total del país y gozar de una eternidad política, como en su momento lo tuvo el PRI a mediados del siglo pasado. Solo que aquí no se sabe si tendremos modelo liberal o venezolano. Lo cierto es que hay que estar vivillos, porque luego vamos a darnos de cabeza como pasa con Venezuela.

