Vaya, llama la atención que hasta ahora, luego de todo un sexenio y primer año del segundo de la 4T se den cuenta que algunos casinos de apuestas se usan para lavar dinero. Resulta harto curioso que no se dieran cuenta, cuando el mismo expresidente López Obrador aseguraba que las grandes transas que se hacen en el país tienen la anuencia presidencial y lo sabe el presidente. Ahora resulta que ni cuenta se daba lo mismo que los cientos de millones del huachicol fiscal. Caray, que ingenuidad o que perversidad, ustedes escojan.

